
Cuenta la tradición que el Dolmen de Pedra Gentil era “el punto de encuentro de todas las brujas de la comarca desde tiempos inmemoriales”; los pescadores del Maresme afirmaban que las diabólicas hechiceras se reunían cada viernes por la noche en torno al megalito para celebrar sus sangrientos aquelarres.
Allí, debían dar cuenta de su conducta y adorar a Satanás. Si alguna no había realizado suficientes fechorías, era condenada a muerte y ahorcada en el mismo dolmen. Cuando esto sucedía, las brujas desencadenaban una gran tormenta para impedir que los no iniciados pudieran ser testigos de sus reuniones.
Rayos y truenos se enlazaban unos con otros; cuando sus efectos alcanzaban la costa, los pescadores exclamaban: ¡qué tempestad! Seguro que han ahorcado a otra bruja.
He aquí una descripción popular de una de estas reuniones:
“las brujas del Maresme celebraban sus aquelarres cada noche de viernes en la cima de Piedra Gentil, ascendiendo desde la costa sobre sus escobas voladoras que les servían de caballo, después se untaban con sus mejunjes hasta que llegaban a la reunión, presidida por el diablo bajo la forma de macho cabrío con unos cuernos enormes y ellas bailaban en círculo a su alrededor”
Eso cuenta la leyenda .. y es lo que publicamos.
