Archivo de la categoría ‘Leyendas Dolmen Vallgorguina’

Leyenda - Brujas y Aquelarres

Sábado, 11 de Abril de 2009

                                                                 brujas_y_aquelarres

Cuenta la tradición que el Dolmen de Pedra Gentil era “el punto de encuentro de todas las brujas de la comarca desde tiempos inmemoriales”; los pescadores del Maresme afirmaban que las diabólicas hechiceras se reunían cada viernes por la noche en torno al megalito para celebrar sus sangrientos aquelarres.

Allí, debían dar cuenta de su conducta y adorar a Satanás. Si alguna no había realizado suficientes fechorías, era condenada a muerte y ahorcada en el mismo dolmen. Cuando esto sucedía, las brujas desencadenaban una gran tormenta para impedir que los no iniciados pudieran ser testigos de sus reuniones.

Rayos y truenos se enlazaban unos con otros; cuando sus efectos alcanzaban la costa, los pescadores exclamaban: ¡qué tempestad! Seguro que han ahorcado a otra bruja.

He aquí una descripción popular de una de estas reuniones:

“las brujas del Maresme celebraban sus aquelarres cada noche de viernes en la cima de Piedra Gentil, ascendiendo desde la costa sobre sus escobas voladoras que les servían de caballo, después  se untaban con sus mejunjes  hasta que llegaban a la reunión, presidida por el diablo bajo la forma de macho cabrío con unos cuernos enormes  y ellas bailaban en círculo a su alrededor”

Eso cuenta la leyenda  .. y es lo que publicamos. ;) 

Leyendas sobre el Dolmen de Vallgorguina - La Pedra Gentil

Sábado, 11 de Abril de 2009

Pintura de Goya - Aquellarre

Pintura de Goya - Aquelarre

Desde finales del s. XIX se conocen numerosas leyendas que relacionan el Dolmen de Pedra Gentil con las brujas y demonios. Una de las más populares la escribió en el año 1887 el historiado Josep M. Pellicer i Pagès. Esta leyenda surgió entre los payeses de Mataró cuando, en las tardes bochornosas de verano, veían, espantados, como sobre la región donde se encuentra el dolmen se levantaba una nube oscura y espesa que anunciaba una fuerte tormenta.

Cuando las brujas determinan promover tempestad -nos decía un anciano de aquel pueblo- se dan cita en la Pedra Gentil, de un brinco saltan encima, en contacto con la misteriosa piedra pierden ipso facto la gravedad y, ligeras cual vaporosa sustancia, elevándose a la región atmosférica. Acuden a ellas los cirros con sus agujas de hielo que, agitadas por el viento, se cargan de fluidos. Desatándose repentinamente el rayo y empieza la tormenta que presiden con tranquilidad olímpica las hechiceras, vagando a merced del huracán de nube en nube, cruzando los brazos, pero animando con su presencia el espíritu de la tempestad, hasta que son ahuyentadas por los sahumerios y ensalmos con que procura conjurarlas el  labriego. Así explicaba el anciano, más poeta que físico, la formación de las tempestades en esta comarca.”

Josep M. Pellicer i Pagès, Estudios histórico-arqueológicos sobre Iluro.